Escribirte a ti dejó de ser algo trivial,
Es casi un hábito que no se quiere alejar.
Mi piel se desdibuja cada vez que me haces a un lado.
Todo color ya se ha descolorado.
No me digas lo que tengo que hacer,
Porque de seguro es lo que no quiero hacer.
No quiero escribir más para ti,
Cada vez que lo hago algo se rompe en mí
No soy el centro de tu vida,
Pero desde ahora tú tampoco para mi .
Estamos equilibrados,
Somos perfectamente desiguales.
Y no. No me hace feliz.
Tengo el recuerdo de tu voz diciendo
“No creas en nada más”
¿Cómo puedes pensar así?
Mis ojos brillan y no es de felicidad.
Mi piel se descolora y no es por no saber pintar.
A otros les puedo mentir, pero no a mí.